julio, 2026

Efectividad del tratamiento osteopático en la dismenorrea primaria

Revisión sistemática

Autora: Alba Muñoz Rodríguez (PT, DO)
Afiliación: Clínica de Fisioterapia y Osteopatía Álvarez, La Puerta de Segura, Jaén, España
Referencia: Eur J Ost Rel Clin Res. 2025;20:6-16
Recibido: 2 de enero de 2024
Aceptado: 6 de marzo de 2024
Autora de correspondencia: ammr0026@red.ujaen.es


Resumen

Introducción

La dismenorrea es un dolor asociado al ciclo menstrual, convirtiéndose en el síntoma ginecológico más común en mujeres en edad fértil. Toda mujer tiene riesgo potencial de padecerla, por lo que se puede llegar a considerar como un problema social, siendo necesario establecer un tratamiento eficaz para poder solucionarlo.

Objetivo

Revisar las evidencias actuales sobre el tratamiento osteopático en mujeres con dismenorrea primaria.

Material y métodos

Entre los meses de octubre y noviembre de 2023 se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, PEDro, ScienceDirect y Scopus con los términos primary dysmenorrhea, manual therapy, osteopathic medicine, manipulative therapy y osteopathic treatment.

Se incluyeron aquellos artículos que fueran ensayos clínicos o ensayos clínicos aleatorizados con una puntuación igual o superior a 6 en la escala PEDro, escritos en inglés o español, que mencionaran algún abordaje osteopático para el tratamiento de la dismenorrea primaria y que no hubieran sido publicados hacía más de 25 años.

Resultados

Se seleccionaron un total de ocho artículos para su análisis y discusión. Las intervenciones de cada uno de ellos se centraban en la realización de, al menos, una técnica osteopática para el tratamiento de la dismenorrea primaria.

En ellos se evaluó la intensidad del dolor, el número de analgésicos ingeridos, la calidad de vida, los niveles plasmáticos de serotonina, el estrés y la ansiedad.

Conclusiones

Se observó que el tratamiento osteopático en pacientes con dismenorrea primaria puede ser una alternativa eficaz al tratamiento farmacológico para el alivio del dolor a corto plazo. No obstante, la evidencia actual es limitada, por lo que es necesaria una mayor investigación en este ámbito.

Palabras clave: dismenorrea primaria, terapia manual, medicina osteopática, terapia manipulativa, tratamiento osteopático.


Introducción

En la sociedad, algunos tipos de dolor son identificados como normales debido a la falta de conocimiento sobre determinadas enfermedades o patologías. Esto ocurre normalmente con el dolor dismenorreico, identificándose dicho dolor como inevitable dentro del periodo menstrual.1

El término dismenorrea designa un problema descrito por Hipócrates, quien lo asoció a una obstrucción del cuello uterino.2 La palabra «dismenorrea», derivada de los términos griegos dys —difícil—, mens —mes— y rhoia —flujo—, significa «flujo menstrual difícil». Fue definida como menstruación dolorosa y clasificada como enfermedad en 1992 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dentro de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud.3

La dismenorrea es el síntoma ginecológico más común reportado por las mujeres en edad fértil4 y se define como dolor pélvico crónico de origen ginecológico.5

Actualmente, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) la define como el dolor asociado al ciclo menstrual.6 Se caracteriza por calambres abdominopélvicos cíclicos y dolorosos, de intensidad variable, que comienzan poco antes o al inicio de la menstruación y pueden durar de uno a tres días después de esta.4

A nivel mundial, la dismenorrea es uno de los problemas ginecológicos más frecuentes durante la adolescencia. Su prevalencia puede alcanzar el 85,6 % en mujeres de entre 16 y 21 años y llegar hasta el 91,5 % en poblaciones universitarias.7

Según la OMS, la prevalencia oscila entre el 16,8 % y el 81 %, siendo el dato más bajo el registrado en Bulgaria y el más alto el correspondiente a Finlandia. En España, las tasas de prevalencia oscilan entre el 20 % y el 75 %.8,9

La dismenorrea se puede clasificar según su severidad en leve, moderada o grave;10 según la intensidad del dolor en grados 1, 2 y 3;5,11,12 y, principalmente, según su etiología en primaria y secundaria.5

En la dismenorrea primaria se establece un dolor asociado a los ciclos ovulatorios,5,13 sin que exista ningún trastorno ginecológico asociado. Es decir, no existe una causa orgánica y objetiva que pueda explicarlo.5

En estudios recientes se ha observado un aumento de la producción de prostaglandina F2. Dicho aumento provoca vasoconstricción y un incremento de la contractilidad uterina, responsables de la hipoxia y del dolor isquémico.4

La dismenorrea primaria suele aparecer tras la menarquia y puede persistir hasta la menopausia o desaparecer después del embarazo.13,14 También pueden asociarse síntomas como náuseas, vómitos, dolores de cabeza, molestias gastrointestinales, dolor en las mamas e hinchazón abdominal.15

Sin embargo, en la dismenorrea secundaria existe un dolor más continuo, sordo y persistente, que puede durar dos o tres días después del comienzo de la menstruación. Este dolor está asociado a una patología pélvica preexistente, como la endometriosis o la adenomatosis.4

La etiología de la dismenorrea primaria es actualmente desconocida, aunque existen diferentes factores de riesgo asociados, como el tabaquismo, el sobrepeso, el alcoholismo, la nuliparidad, los antecedentes familiares, el estrés, la ansiedad, un nivel socioeconómico bajo10,11,16-20 y un componente biológico psicosomático.13

Se conoce que el dolor está mediado por un aumento de la prostaglandina F2,4 pero también puede estar asociado a un aumento de vasopresina, tromboxanos, leucotrienos y puntos gatillo miofasciales de los músculos rectos abdominales.21

Las opciones de tratamiento más habituales tienen como objetivo limitar la producción de prostaglandinas, reducir el tono uterino o disminuir el dolor mediante un efecto analgésico.

Para ello, se recomiendan principalmente analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como tratamiento de primera línea,4 así como anticonceptivos orales. Aunque el tratamiento farmacológico convencional puede aliviar el dolor, su aplicación suele estar limitada debido a su escasa capacidad de curación y a los efectos secundarios asociados.4

Por todo ello, el objetivo principal de este estudio es conocer la evidencia científica actual sobre la efectividad de las técnicas osteopáticas como tratamiento para mujeres con dismenorrea primaria y establecer si dicho tratamiento puede ser una alternativa eficaz al tratamiento conservador farmacológico.


Material y métodos

Diseño

Se realizó una revisión sistemática de la literatura sobre la efectividad de distintas técnicas osteopáticas aplicadas en mujeres con dismenorrea primaria, siguiendo la declaración PRISMA.

Estrategia de búsqueda

Se llevaron a cabo búsquedas bibliográficas entre los meses de octubre y noviembre de 2023 en las siguientes bases de datos:

  • PubMed.
  • Scopus.
  • PEDro.
  • ScienceDirect.

Para ello se utilizaron los siguientes descriptores incluidos en Medical Subject Headings (MeSH):

  • Primary dysmenorrhea.
  • Manual therapy.
  • Osteopathic medicine.
  • Manipulative therapy.
  • Manipulation.
  • Osteopathic*.
  • High velocity low amplitude.
  • Spinal manipulation.
  • Osteopathic treatment.
  • Musculoskeletal manipulation.
  • Osteopath*.

Los términos fueron combinados mediante los operadores booleanos AND y OR.

Criterios de selección de los estudios

La búsqueda fue acotada a ensayos clínicos.

Se incluyeron artículos que cumplieran los siguientes criterios:

  • Evaluación de mujeres con dismenorrea primaria.
  • Aplicación de, al menos, una técnica osteopática.
  • Puntuación igual o superior a 6 en la escala PEDro.
  • Disponibilidad del texto completo en inglés o español.
  • Publicación durante los 25 años anteriores.
  • Contenido relacionado con los objetivos de la revisión.

Se excluyeron los artículos que tuvieran más de 25 años, no estuvieran disponibles a texto completo en inglés o español o cuyo contenido no se ajustara a los objetivos de la revisión.

Evaluación de la calidad metodológica

Para evaluar la calidad metodológica de los estudios seleccionados se utilizó la escala PEDro, compuesta por un total de diez ítems.

Cada ítem se calificó como presente o ausente y se realizó una suma de los resultados positivos obtenidos, siendo diez la puntuación máxima posible para un ensayo clínico aleatorizado.

Se considera que los estudios con una puntuación igual o superior a seis presentan una alta calidad metodológica y un bajo riesgo de sesgo.22

Extracción de datos

Para llevar a cabo el análisis y la discusión de esta revisión sistemática, se procedió a la extracción de los siguientes datos:

  • Características de la muestra.
  • Técnicas de intervención.
  • Métodos de evaluación.
  • Resultados.
  • Conclusiones de los artículos seleccionados.

Resultados

La búsqueda proporcionó un total de 847 artículos. De ellos, 41 fueron descartados por encontrarse repetidos en las distintas bases de datos, quedando un total de 806 artículos.

Se revisaron el título y el resumen de todos ellos y se eliminaron 780 artículos, bien porque no eran ensayos clínicos aleatorizados o porque no guardaban relación con el tema evaluado. Después de este proceso quedaron 26 artículos.

Finalmente, se descartaron 18 artículos porque tenían más de 25 años, no alcanzaban una puntuación superior a seis en la escala PEDro o no estaban disponibles a texto completo en inglés o español.

Se seleccionaron un total de ocho artículos para esta revisión sistemática.

Proceso de selección de los estudios

  1. Registros identificados mediante búsquedas en bases de datos: 847.
  2. Registros después de eliminar duplicados: 806.
  3. Artículos eliminados tras revisar el título y el resumen: 780.
  4. Artículos a texto completo evaluados para determinar su elegibilidad: 26.
  5. Artículos a texto completo excluidos: 18.
  6. Estudios incluidos en la síntesis de la revisión sistemática: 8.

Motivos de exclusión:

  • Haber sido publicados hacía más de 25 años.
  • No alcanzar una puntuación superior a seis en la escala PEDro.
  • No estar disponibles a texto completo en inglés o español.

Figura 1. Diagrama de flujo del proceso de selección de los estudios.

Características generales de los estudios

Los artículos incluidos analizaron diferentes variables relacionadas con el efecto de distintas técnicas osteopáticas en pacientes diagnosticadas de dismenorrea primaria, con edades comprendidas entre los 16 y los 45 años.

Los métodos de intervención incluyeron:

  • Técnicas de manipulación de la pelvis.
  • Manipulación espinal a nivel lumbosacro.
  • Masaje rítmico.
  • Masaje del tejido conectivo.
  • Técnicas neuromusculares.
  • Masaje abdominal con aceites esenciales.
  • Masaje effleurage en la sínfisis del pubis.
  • Técnicas de relajación miofascial.
  • Protocolos de tratamiento osteopático con diferentes técnicas.

La variable principal fue la intensidad del dolor dismenorreico, medida mediante:

  • Escala Visual Analógica (EVA o VAS).
  • Escala Numérica del Dolor (NRS).
  • Cantidad de analgésicos o antiinflamatorios ingeridos.
  • Escalas de catastrofismo menstrual.
  • Cuestionarios de calidad de vida.

En todos los estudios se obtuvieron resultados estadísticamente significativos, principalmente relacionados con la mejora del dolor a corto plazo en los grupos que recibieron tratamiento o técnicas osteopáticas.


Síntesis de los estudios revisados

Molins et al. — 2014

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 7/10.

Muestra:

  • 40 mujeres con dismenorrea primaria.
  • Edad media: 30 años.
  • Grupo experimental: 20 participantes.
  • Grupo control: 20 participantes.

Evaluación:

  • Dolor mediante la escala EVA.
  • Dolor a la presión en las articulaciones sacroilíacas.
  • Concentraciones de catecolaminas y serotonina.
  • Evaluación inmediatamente después del tratamiento.

Intervención:

El grupo experimental recibió una técnica de alta velocidad y baja amplitud (HVLA) bilateral sobre las articulaciones sacroilíacas.

El grupo control recibió una simulación de la técnica. Las pacientes fueron colocadas en la posición descrita para realizarla, pero el terapeuta no llegó a efectuar el impulso o thrust.

Resultados:

  • Disminución estadísticamente significativa del dolor en el grupo experimental.
  • Aumento de la presión tolerada en ambas articulaciones sacroilíacas.
  • Disminución de la presión en el lado izquierdo del grupo control.
  • Aumento de los niveles de adrenalina, serotonina y dopamina en el grupo experimental.
  • Disminución de la concentración de noradrenalina en el grupo experimental.
  • Diferencias significativas entre grupos en la percepción del dolor, la presión de las articulaciones sacroilíacas y los niveles plasmáticos de serotonina.

Conclusiones:

La técnica global bilateral de la pelvis mejora a corto plazo el dolor pélvico y lumbar autopercibido, la presión ejercida sobre ambas articulaciones sacroilíacas y los niveles de serotonina en mujeres con dismenorrea primaria.

No se encontraron diferencias significativas frente a una intervención simulada en los niveles plasmáticos de catecolaminas.


Hondras et al. — 1999

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 8/10.

Muestra:

  • 138 pacientes con dismenorrea primaria.
  • Ciclos menstruales regulares.
  • Pacientes sexualmente activas y con un estilo de vida saludable.
  • Edad: entre 18 y 45 años.
  • Grupo 1: 69 participantes, terapia manipulativa espinal (SMT).
  • Grupo 2: 69 participantes, maniobra simulada de baja fuerza (LFM).

Evaluación:

  • Dolor mediante la escala VAS.
  • Concentración plasmática de prostaglandina F.
  • Concentración de dihidroxiprostaglandina F.
  • Mediciones realizadas 15 minutos antes y 60 minutos después del tratamiento.
  • Dificultades menstruales mediante el Moos Menstrual Distress Questionnaire.
  • Seguimiento durante cuatro ciclos menstruales.

Intervención:

En ambos grupos se evaluaron los segmentos comprendidos entre T10 y L5, incluyendo ambas articulaciones sacroilíacas. Las participantes recibieron además un masaje effleurage durante entre tres y cinco minutos antes de la técnica.

El grupo SMT recibió una técnica HVLA en los niveles identificados entre T10 y L5, incluyendo bilateralmente las articulaciones sacroilíacas.

En el grupo LFM, las pacientes fueron colocadas en posición de lumbar roll y se realizó una simulación de la técnica en el lado izquierdo, a nivel vertebral L2-L3.

Resultados:

  • Durante el segundo ciclo, las puntuaciones de la escala EVA posteriores al tratamiento disminuyeron en ambos grupos.
  • No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en las puntuaciones anteriores y posteriores al tratamiento (p = 0,44).
  • Los cambios en los niveles de dihidroxiprostaglandina F antes y después del tratamiento tampoco fueron estadísticamente diferentes entre los grupos SMT y LFM (p = 0,15).

Conclusiones:

La maniobra LFM pudo haber constituido un placebo insuficiente o los resultados podrían indicar que la terapia manual no alivia el dolor en mujeres con dismenorrea primaria.


Aval et al. — 2015

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 6/10.

Muestra:

  • 75 pacientes con dismenorrea primaria.
  • Sin enfermedades asociadas.
  • Puntuación igual o superior a cinco en la escala EVA.
  • Edad media: entre 24,4 y 26 años.
  • Grupo de intervención 1: 25 participantes, masoterapia con aceite de rosa.
  • Grupo de intervención 2: 25 participantes, masoterapia con aceite de almendras.
  • Grupo control: 25 participantes, masoterapia sin aceite.

Evaluación:

  • Dolor mediante la escala EVA.
  • Seguimiento durante dos ciclos menstruales.

Intervención:

Las participantes fueron colocadas en posición supina, con una almohada debajo de las piernas. Realizaron técnicas manuales en el sentido de las agujas del reloj, a nivel abdominal y sobre la sínfisis del pubis, durante 15 minutos el primer día de la menstruación.

El grupo 1 utilizó aceite de rosa, el grupo 2 aceite de almendras y el grupo 3 no utilizó ningún tipo de aceite.

Resultados:

  • Durante el primer ciclo menstrual no se observaron diferencias significativas en el dolor entre los grupos 1 y 2, aunque sí al compararlos con el grupo 3.
  • Durante el segundo ciclo menstrual se encontraron diferencias significativas en la reducción del dolor en la escala EVA en el grupo 1, en comparación con los grupos 2 y 3.
  • Durante ambos ciclos menstruales, el grupo 3 mostró cambios significativos en la puntuación del dolor medida con la escala EVA.

Conclusiones:

El masaje visceral con aromaterapia parece mejorar más el dolor en mujeres con dismenorrea primaria que el masaje visceral sin aceite.


Vagedes et al. — 2018

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 6/10.

Muestra:

  • 60 pacientes con dismenorrea primaria.
  • Puntuación igual o superior a cinco en la Escala Numérica del Dolor.
  • Edad media: 29,5 años.
  • Grupo experimental 1: 23 participantes, masaje rítmico.
  • Grupo experimental 2: biofeedback de la variabilidad de la frecuencia cardiaca.
  • Grupo control: 17 participantes, tratamiento habitual con analgésicos, ejercicio físico o aplicación de calor.

Evaluación:

  • Variables demográficas.
  • Historia ginecológica.
  • Intensidad del dolor mediante NRS después del tratamiento y a los tres meses.
  • Uso de analgésicos.
  • Calidad de vida mediante el cuestionario SF-12.
  • Variabilidad de la frecuencia cardiaca.
  • Seguimiento durante tres meses.

Intervención:

El grupo experimental 1 recibió una técnica de masaje rítmico que incluía deslizamiento y una ligera compresión de los tejidos.

El grupo experimental 2 recibió biofeedback de la variabilidad de la frecuencia cardiaca con estímulos visuales, auditivos y táctiles.

El grupo control utilizó su tratamiento habitual, que podía consistir en medicación, ejercicio físico o aplicación de calor.

Cuando concluyó el estudio, las participantes recibieron doce sesiones de masaje rítmico.

Resultados:

  • No se observaron diferencias en las variables sociodemográficas.
  • Se encontraron diferencias significativas entre los grupos en la historia ginecológica.
  • Se observaron diferencias significativas entre la evaluación posterior al tratamiento y la realizada a los tres meses.
  • Se redujo la toma de analgésicos en ambos grupos experimentales después del tratamiento y a los tres meses.

Conclusiones:

El masaje rítmico podría mejorar la intensidad del dolor después de doce semanas, en comparación con el cuidado habitual.


Serap et al. — 2018

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 7/10.

Muestra:

  • 44 pacientes nulíparas con dismenorrea primaria.
  • Ciclos menstruales regulares.
  • Edad media: 20 años.
  • Grupo experimental: 21 participantes.
  • Grupo control: 23 participantes.

Evaluación:

  • Dolor menstrual mediante la escala VAS.
  • Número de medicamentos utilizados para el dolor.
  • Escala de Catastrofismo del Dolor (PCS).
  • Cuestionario de Síntomas Menstruales (MSQ).
  • Cuestionario de Actitud Menstrual (MAQ).
  • Seguimiento durante un ciclo menstrual.

Intervención:

El grupo experimental recibió masaje del tejido conectivo (CTM) en las áreas pélvicas, incluyendo la zona sacra, la región lumbar, la región torácica inferior y la parte anterior de la pelvis.

El tratamiento se combinó con recomendaciones para mantener un estilo de vida saludable, como disminuir el consumo de cafeína, azúcar y alcohol, dejar de fumar y realizar ejercicios de estiramiento.

El grupo control recibió únicamente las recomendaciones sobre estilo de vida saludable y ejercicios de estiramiento de isquiotibiales, cuádriceps, musculatura del pie, pecho y hombros, además de torsiones de espalda.

También se incluyeron ejercicios de respiración abdominal profunda y actividad aeróbica de intensidad moderada.

Resultados:

  • Se encontraron diferencias significativas en el grupo control, que mostró mejorías en el dolor, el uso de medicamentos, la escala PCS y el cuestionario MSQ (p = 0,001).
  • También mejoró la percepción de la menstruación (p = 0,029).
  • No se observaron diferencias significativas entre el grupo control y el grupo experimental.

Conclusiones:

El masaje del tejido conectivo parece ser un enfoque efectivo a corto plazo en mujeres con dismenorrea primaria.


Yilmaz et al. — 2023

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 6/10.

Muestra:

  • 40 pacientes con dismenorrea primaria.
  • Puntuación igual o superior a cuatro en la intensidad del dolor menstrual.
  • Participantes de 18 años o más.
  • Grupo 1: 20 participantes, masaje del tejido conectivo (CTM).
  • Grupo 2: 20 participantes, técnica de liberación miofascial (MRT).

Evaluación:

  • Variables sociodemográficas.
  • Dolor y fatiga mediante la escala EVA.
  • Umbral del dolor mediante un algómetro aplicado en seis puntos diferentes.
  • Síntomas menstruales mediante el cuestionario MSQ.
  • Evaluación durante dos ciclos menstruales.

Intervención:

El grupo 1 recibió masaje del tejido conectivo en las áreas pélvicas, incluyendo la zona sacra, la región lumbar, la región torácica inferior y la parte anterior de la pelvis. La intervención duró aproximadamente diez minutos.

El grupo 2 recibió técnicas de liberación miofascial sobre:

  • Fascia superficial de la pared anterior del abdomen.
  • Fascia transversal.
  • Fascia extraperitoneal.
  • Fascia toracolumbar.

Resultados:

  • No se encontraron diferencias significativas en las variables demográficas.
  • Antes del tratamiento no existían diferencias significativas en el dolor, la fatiga, la escala EVA ni la severidad de los síntomas.
  • Después del tratamiento se observaron diferencias significativas en ambos grupos en la intensidad del dolor, la fatiga y la severidad de los síntomas.
  • El umbral del dolor mejoró significativamente después del tratamiento en ambos grupos.
  • El aumento del umbral del dolor fue mayor con la técnica de liberación miofascial que con el masaje del tejido conectivo.

Conclusiones:

Tanto el masaje del tejido conectivo como la técnica de liberación miofascial fueron efectivos para mejorar el dolor, la fatiga, el umbral del dolor y los síntomas menstruales en mujeres con dismenorrea primaria.

La técnica de liberación miofascial fue más efectiva para aumentar el umbral del dolor que el masaje del tejido conectivo.


Barassi et al. — 2017

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 6/10.

Muestra:

  • 60 pacientes con dismenorrea primaria.
  • Sin enfermedades asociadas.
  • Puntuación igual o superior a seis en la escala EVA.
  • Grupo A: 30 participantes, terapia neuromuscular en la región lumbosacra y abdominal.
  • Grupo B: 30 participantes, terapia farmacológica.

Evaluación:

  • Dolor menstrual mediante la escala EVA.
  • Cuestionario MDQ.
  • Brief Pain Inventory.
  • Seguimiento durante un ciclo menstrual.

Intervención:

El grupo A recibió ocho sesiones de terapia manual neuromuscular en las regiones lumbosacra y abdominal, dos veces por semana durante cuatro semanas.

El grupo B recibió ibuprofeno o naproxeno cuando la paciente lo necesitaba.

Resultados:

  • Ambas terapias produjeron cambios significativos a corto plazo en la percepción y la duración del dolor.
  • La terapia neuromuscular consiguió una mayor mejoría en la duración del dolor.
  • Los efectos positivos de la terapia neuromuscular se mantuvieron cuatro semanas después del tratamiento.

Conclusiones:

La terapia neuromuscular representa un método terapéutico alternativo válido al tratamiento farmacológico. No es invasiva, es fácil de realizar y evita los posibles efectos adversos asociados a los analgésicos.


Schwerla et al. — 2014

Tipo de estudio: ensayo clínico aleatorizado.
Puntuación PEDro: 7/10.

Muestra:

  • 53 pacientes con dismenorrea primaria.
  • Ciclos menstruales regulares.
  • Pacientes que no tomaban anticonceptivos.
  • Edad media: 33,35 años.
  • Grupo experimental: 25 participantes, tratamiento osteopático.
  • Grupo control: 28 participantes, tratamiento analgésico habitual con AINE.

Evaluación:

  • Intensidad del dolor mediante la Escala Numérica del Dolor.
  • Número de analgésicos consumidos.
  • Duración del dolor en días.
  • Calidad de vida relacionada con la salud.
  • Seguimiento durante un ciclo menstrual.

Intervención:

El grupo experimental recibió un tratamiento osteopático en función de las disfunciones encontradas por cada terapeuta.

Las técnicas utilizadas incluyeron:

  • Técnicas HVLA.
  • Técnicas de energía muscular.
  • Técnicas miofasciales.
  • Técnicas funcionales.
  • Técnicas de equilibrio ligamentario.
  • Técnicas viscerales.
  • Técnicas craneales.

El grupo control utilizó AINE en función de las necesidades de cada paciente. Después del ensayo, sus integrantes recibieron tratamiento osteopático.

Resultados:

  • Se observaron diferencias significativas en el grupo experimental en la intensidad y la duración del dolor (p < 0,005).
  • Se encontraron diferencias significativas entre los grupos en la intensidad y la duración del dolor (p < 0,005).

Conclusiones:

Una serie de cinco tratamientos osteopáticos aplicados durante un periodo de tres ciclos podría resultar beneficiosa para las mujeres con dismenorrea primaria.


Abreviaturas

  • AINE: antiinflamatorios no esteroideos.
  • CTM: connective tissue massage o masaje del tejido conectivo.
  • ECA: ensayo clínico aleatorizado.
  • EVA: Escala Visual Analógica.
  • HVLA: high velocity low amplitude o técnica de alta velocidad y baja amplitud.
  • KDPGF: dihidroxiprostaglandina F.
  • LFM: low force mimic maneuver o maniobra simulada de baja fuerza.
  • MAQ: cuestionario de actitud menstrual.
  • MRT: myofascial release technique o técnica de liberación miofascial.
  • MSQ: cuestionario de síntomas menstruales.
  • NMT: terapia neuromuscular.
  • NRS: Escala Numérica del Dolor.
  • PCS: Escala de Catastrofismo del Dolor.
  • SF-12: 12-Item Short Form Health Survey.
  • SMT: terapia manipulativa espinal.
  • t1: evaluación después del tratamiento.
  • t2: evaluación realizada tres meses después del tratamiento.
  • VAS: Escala Visual Analógica.

Discusión

En la actualidad resulta de vital importancia la sensibilización y el conocimiento de determinadas enfermedades asociadas a las mujeres, como la dismenorrea primaria, tratada comúnmente como algo «normal» cuando realmente es patológica.

La dismenorrea primaria supone un coste económico muy elevado, provoca una limitación física y psicológica en la mujer y puede llegar a ocasionar un absentismo laboral de hasta tres días. Se estima que produce anualmente una pérdida de hasta 600 millones de horas de trabajo.5

El desconocimiento acerca de la dismenorrea y el hecho de que muchas mujeres la perciban como algo inevitable dentro del ciclo menstrual hacen que un gran porcentaje se automedique con dosis subterapéuticas o tome anticonceptivos orales.1,23

Aunque el tratamiento farmacológico es actualmente la terapia de elección en mujeres con dismenorrea primaria,1,23 no está exento de efectos secundarios que pueden afectar a la salud de la mujer.24

Por ello, es importante encontrar alternativas conservadoras no farmacológicas que sean eficaces para abordar el dolor y que no sean únicamente paliativas, sino que también busquen el origen del problema que ocasiona la dismenorrea.

Dentro del tratamiento conservador no farmacológico se han encontrado distintas técnicas osteopáticas:

  • Manipulaciones de alta velocidad y baja amplitud.25,26
  • Masaje visceral.27
  • Masaje rítmico.28
  • Masaje del tejido conectivo.29,30
  • Técnicas miofasciales.30
  • Técnicas neuromusculares.31
  • Protocolos osteopáticos que engloban diferentes técnicas.32

Estas técnicas pueden proporcionar una mejoría en el estado de salud de la mujer. Por ello, esta revisión reunió las principales evidencias disponibles en la literatura científica sobre el tratamiento osteopático en mujeres con dismenorrea primaria.

En cuanto al tamaño de las muestras, los estudios incluían un número relevante de sujetos para la realización de los ensayos. El número mínimo fue de 40 participantes25,30 y el máximo de 138.26

Las técnicas osteopáticas utilizadas fueron diversas e incluyeron técnicas de alta velocidad, técnicas neuromusculares, técnicas del tejido conectivo y miofasciales, masaje visceral, masaje rítmico y protocolos osteopáticos.

Sin embargo, cada técnica se aplicó en un momento diferente del ciclo menstrual. También variaron el número de sesiones y el tiempo de tratamiento de cada sesión.25-32

El seguimiento se realizó únicamente a corto plazo. El periodo mínimo fue de un ciclo menstrual25,29,31,32 y el máximo de cuatro ciclos.26 Esto dificulta determinar si las técnicas resultan efectivas a medio o largo plazo.

Los estudios que utilizaron técnicas HVLA observaron una mejoría del dolor a corto plazo, medida inmediatamente después del tratamiento, aunque no mostraron diferencias significativas en las variables plasmáticas.25,26

Las técnicas manuales, como el masaje del tejido conectivo y la liberación miofascial,29,30 también mejoraron el dolor a corto plazo. En el estudio realizado por Yilmaz et al.,30 la técnica de liberación miofascial aumentó más el umbral del dolor que el masaje del tejido conectivo.

Otras técnicas manuales que produjeron una mejoría del dolor a corto plazo fueron:

  • Masaje visceral con aceite esencial.27
  • Masaje rítmico.28
  • Técnicas neuromusculares.31
  • Protocolos que combinaban diferentes técnicas osteopáticas.32

Sin embargo, los resultados del estudio sobre masaje con aceite podrían estar condicionados porque las propias pacientes actuaron como terapeutas, lo que podría haber influido en los resultados.27

Además del dolor, los estudios midieron variables como la calidad de vida, el estrés, la ansiedad, el número de analgésicos consumidos y los niveles plasmáticos de prostaglandinas.25-32

No obstante, no se obtuvieron mejorías significativas en el resto de variables.25-32 Esto puede indicar que una sola técnica o un conjunto de técnicas osteopáticas, fuera de una adecuada contextualización y de un enfoque biopsicosocial, tiene una utilidad limitada más allá de reducir el dolor de manera inmediata o a corto plazo.4,25-32

En futuras investigaciones sería necesario estudiar el problema de base de la dismenorrea y abordar el tratamiento de una manera más holística, con el objetivo de conseguir mejores resultados en otras variables.21,33,34

También sería conveniente establecer un número homogéneo de sesiones, una duración determinada del tratamiento y un momento concreto del ciclo menstrual para aplicar las técnicas.

En los estudios analizados, cada intervención se llevó a cabo de manera diferente,25-32 lo que dificulta comparar qué técnica puede ser más eficaz para tratar a corto plazo el dolor asociado a la dismenorrea primaria.

Los resultados recogidos permiten observar que las técnicas manuales osteopáticas, incluyendo las técnicas HVLA, pueden constituir una alternativa eficaz para aliviar a corto plazo el dolor en mujeres con dismenorrea primaria frente al tratamiento farmacológico, sin producir efectos adversos.25-32,35


Conclusiones

La dismenorrea primaria supone un importante coste socioeconómico para la población y constituye una de las principales causas de absentismo laboral, por lo que resulta necesario encontrar un tratamiento eficaz.

Los resultados muestran que tanto las técnicas manuales como las técnicas manipulativas de alta velocidad mejoran a corto plazo el dolor de las mujeres con dismenorrea primaria, por lo que pueden constituir una alternativa eficaz al tratamiento farmacológico.

Todas las técnicas revisadas producen una mejoría significativa de la intensidad del dolor. Por ello, no es posible establecer una única técnica de elección.

Actualmente no existen estudios que valoren los efectos a largo plazo de las técnicas osteopáticas, por lo que resulta necesario profundizar en este ámbito.


Conflictos de intereses

No existen conflictos de interés asociados a esta revisión sistemática.


Referencias bibliográficas

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Cita recomendada: Muñoz Rodríguez A. Efectividad del tratamiento osteopático en la dismenorrea primaria. Eur J Ost Rel Clin Res. 2025;20:6-16.

ISSN en línea: 2173-9242
Publicación: European Journal of Osteopathy & Related Clinical Research
Sitio web: www.europeanjournalosteopathy.com

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